Tenemos historia, construimos futuro. Fe y alegría se lanza al porvenir.
“Fe y alegría es a lo que uno puede ponerle gratuidad, es algo que nace del corazón, es darse el lujo y no el mérito” con estas palabras el Padre Joseva Lazcano, director de la organización en Ecuador, da a entender sobre lo que es Fe y Alegría.
Son las cuatro de la tarde y se disponía a tomar un café, antes de acceder a la entrevista, el Padre Lazcano estaba entrevistando a algunos jóvenes que estaban allí por una pasantía. “Les recuerdo chicos que es una pasantía, por lo tanto no hay dinero para ustedes, ¡ah! pero esto si que es irónico, yo llevo muchos años trabajando aquí y sin embargo me pagan cuando no necesito de dinero por algo que me gusta hacer”
Este personaje es muy intimidante, de aspecto serio y conservador a primera impresión. Después de haberlo saludado, me invito a tomar asiento y con una sonrisa sincera me dio a entender que era bienvenida cualquier tipo de pregunta. Sin lugar a dudas empecé por preguntar ¿Cómo nace Fe y Alegría?
Según el Padre Lazcano, ésta organización nació para impulsar el cambio social por medio de la Educación Popular Integral siendo el fundador el P. José María Vélaz.
Fe y Alegría se dirige a sectores empobrecidos y excluidos para potenciar su desarrollo personal y participación social. Argumenta que ésta organización se caracteriza por la autonomía de países, regiones y centros, dentro de una comunicación y solidaridad de principios, objetivos, inquietudes y proyectos.
Por el momento, unos de los proyectos que están por salir a la luz es el boletín de noticias. Trata sobre las diferentes actividades que se dan a nivel internacional dentro de la organización. Actividades como la educación, la construcción de planteles educativos, logros por parte de los niños y muchas actividades más que se van dando en el transcurso del año.
“Un niño sin escuela es un problema de todos” es por esta razón que Fe y Alegría siempre se ha mantenido pendiente del porvenir de una generación de escasos recursos. Tal es el caso de una escuela situada en San Miguel de los Bancos; aquí los niños son instruidos acerca del ecosistema que los rodea. Cerca del pueblo existe una zona forestal, llena de árboles exóticos y de gran valor natural. Los niños hacen de guía para turistas que visitan la zona, cada árbol tiene sus datos cronológicos, e informan al turista sobre lo aprendido en clases.
El Padre concluye diciendo que el futuro del Ecuador es nuestra apuesta dentro de la organización, siempre necesitaremos de ayuda y de buen corazón, y aunque el Estado no nos brinde suficiente ayuda, Fe y Alegría empieza donde termina el asfalto.